“ Érase un árbol frondoso
Y un joven a su sombra
Que guardaba en su memoria
Un deseo escondido
Y bajo este árbol hermoso
En sus pensamientos perdidos
Este joven aturdido por las penas de un amor
Cavilaba esimismado sobre sus desdichas presentes
Y mientras la brisa lo envolvía
Recordaba aquel cruel día
Donde a su amada conoció
Una sombra lo conmueve
Y ahí sin más de pie su amada
Que venía a calmar su dolor
Cantando como un ángel ella repetía:
Oh amado joven mío
¿Por qué la tristeza te atañe?
En este día hermoso
El amor es obra de este Dios todopoderoso
Que nos crea sin más
Ven a mis brazos querido
Y olvida tus penas mundanas
Que perdonar es muy sencillo
Y el dolor se irá cuando el olvido llegue mañana.”
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